
Estaba el gitano, las dos niñas y el que nunca sé como se llama. Estaba el “uruguaio” que me decía algo sobre las luces y los haluros de plata que sacaban las vergüenzas. Estaban las 4 tortillas españolas y los gusanitos naranjas que no veía desde mis diez años. También andaba por hay los 30 litros de sangría, de un vino que era la sangre del cristo suicida. Había dos macacos, que no comían plátanos pero vigilaban la piscina de sangre por si a alguien se le ocurría mear en ella o ahogarse. También tres coreanos en busca de americanos y una rusa en busca del talento para la danza. Estaba el que tocó con Paco de Lucia, pero su guitarra solo tenia cinco cuerdas, y el que canta como Camarón pero en su cabeza solo tiene tres pelos. La rubia de las pastillas sin receta besando al verdugo de neuronas; menos mal que yo ya dejé la automedicación. La que está casada con el casado, que no paraba de vigilar, pues ya se sabe que siempre andan por estos sitios los agentes del divorcio. La que es suiza y habla español y el español que nunca dice nada. Por suerte no vinieron los cretinos, pero si su perro, con gomina para el pelaje y que nos dejo una cagada en la puerta. Me encontré al loco sin su camisa de fuerza y a la que siempre sonríe, muy seria. Los Black Rebel Motorcycle Club nunca llegaron, pero todos sabemos que es muy complicado encontrar gasolina en Australia. El Dj tampoco vino, nos contaron que le habían secuestrado unos niños a punta de caramelo, pero yo creo que era mentira, todos sabemos que los niños de ahora te pegan una paliza y te matan.
Estaba el que suele ser el más borracho y el que suele ser el más fumao, y terminó cuidándonos a todos. Me encontré con la nevera donde se esconde los cuerpos del delito y también con el coche donde todo el mundo orina. Estaban el Sr. Canguro, que sujetaba las cabezas en el lavabo y el Sr. Koala, que empujaba a la gente por las escaleras. El de los pelos de Krasti que no dejaba de brindar conmigo, y el de las rastas que venia con el de las cinco tablas. Y también vi al pobre Kurt Cobain, que siempre le manchan la cara con mierda. Había un radiocasete de esos que llevan los negratas en Detroit, pero dentro no había nada que mereciera la pena, así que alguien se empeñaba en darle patadas. Estaba el andaluz que tiraba platos como frisbees y estallaban en el suelo como lagrimas.El italiano y la suiza y el francés y el alemán, pero ahora se han cambiado el pasaporte y ya no sé quien es quien. Estaba el tipo que asesina gamusinos todo ensangrentado. El tipo que mira con caras malas. El tipo que durmió a la intemperie cansado de vivir de noche. Y el que borro todo de su memoria, ya que odia acumular basura en su cerebro. Vinieron muchos tipos y yo fui muchos tipos, pero ya estoy cansado de tantos disfraces, creo que me quedo con uno, lo malo es que la lavandería siempre me la encuentro cerrada.
Como dijo Sabina al que por cierto tampoco encontré, en una de sus canciones…
Estaban todos menos tú.
Como dijo Sabina al que por cierto tampoco encontré, en una de sus canciones…
Estaban todos menos tú.
Joder Fher, me has dejado sin poder decir nada. Despues de leerlo una vez, quiero volver con mas calma y ver los detalles. Es otra novedad increible, muy loco,me encanta. Quien es quien? quien soy yo? quien eres tu? por cierto la foto es genial, sales muy guapo, parece que te estamos espiando en una noche de locura.....gracias.
ResponderEliminargracias a ti bonita.
ResponderEliminarOs dejo solos, eh! Solo pasaba por aquí...
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