martes, 20 de octubre de 2009



Si Fernando, siempre te has creído muy listo, pero si los del backpacker te dicen que reserves un autobús para ir a Byron, hazles caso, cojones. Pienso, 8.30pm, hora prudencial para coger un autobús a Byron. 8.35 pm. Me encuentro tirado en el aeropuerto de Gold Coast si saber como ir. Veo a un surfero dar vueltas con su tabla. Se acerca a los taxis. Me acerco a el. Ya se esta subiendo al vehículos. Le pregunto si va a Byron. Su respuesta es afirmativa. Pero el cabecilla de los taxis tiene otra opinión. Me dice que no puedo, que lo pidió para el solo. El surfero me mira con cara de alelao. Yo mando al cabecilla taxista a que se vaya a comer el coño de su santamadre en un español muy claro. 20m mas adelante cojo otro taxi solo. Grata sorpresa. Por el viaje de 20min, 195$, algo así como 120€. Primera colleja para el recién llegado. Welcome to paradise.

Byron…. Sol. Playa. Surf. Pivas. Pives. Buenorras. Buenorros. Hippies. Hobbies. Espacio natural. Espacio especial. Cielo azul. Palmeras. Morenas y Arenas finas. Ciencias naturales. Ciencias espirituales. Jóvenes por todos lados y en todos lados una tabla de surf. Música en directo, mucha música en directo. Gratis…. GRATIS?. Muerte al DJ. Reggae. Blues. Folk. Funky. Soul………

Me hospedo en el Art factory. El Backpacker. Litera de arriba. Algún tigreton suelto. Busco y encuentro la playa. Una gran bahía me hace girar la cabeza de punta a punta. El genuino pacifico. Quedo con Eva. Amiga de Lara. Viene con Fernando. Coño, ya somos dos. Vamos a buscar a Fede. Que duerme en el camping del Art. ¿El Art factory?. Coño ya somos dos.

Primeras vueltas en el coche de Eva me hacen situarme en el pueblo. Les metralleo a preguntas. Busca casa. Busca bici. Busca tabla. Que cojones relájate y disfruta. Eva es un cielo, me ayuda en todo. Fer es un cielo, me ayuda en todo. Y Fede…joder Fede es especial. Vive al día. Trabaja buceando y aprende. No le pagan. Así que el sobresueldo se lo saca en otros menesteres. Siempre que lo necesite, claro. Los últimos dólares se los deja en pillar cervezas. Coño que acabas de llegar. Mañana ya veremos. Acabamos en El Art. El lunes se organiza sesión de música. Dos tipos tocan la guitarra mientras ellos mismos aporrean la madera creando percusión. Boca abierta. El olor a marihuana invade el espacio. Una hora y media después acabamos cantando canciones en la zona del camping. Tormenta torrencial. Nos apiñamos en el tejadillo. Y yo sin saberme la letra de “Sex on fire”.

Busco piso. Encuentro bici. Ya estoy pedaleando. Y los precios de las habitaciones por las nubes. Igual que en Madrid. Ehhhhhh….pues me largo al camping. No quiero vivir como en Madrid. Nada de contratos. Ni fianzas. Ni tele. Ni sillones molones. Que cojones. Aquí tengo, baño, cocina, piscina…y me la limpian. Terraza amplia, amplia, amplia. 150 compañeros de piso con los que hablar ingles, naturaleza y cervezas. Y el dulce sonido de los pajaros. Pajarracos inmundo. Desgraciados. Dejar de piar. Pero no….ahora soy hijo del flowerpower y la naturaleza es tu amiga. Hay otra forma de vida. Si es posible. I can.

The rail. El garito. Antigua estación de tren. Ahora hay trenes pero de otro tipo. Ya me entendéis. Y tipos como en cualquier garito. Musica en vivo. Borrachos en vivo. A ello vamos directos cuando resulta que en 4 metros cuadrados, 4 Fernandos nos juntamos. Manda huevos. Dichoso nombre y foto de los cuatro. A ver quien es Fer, a ver quien es Nando.

Cinco pintas después. Las 11 y cerrando. Aquí es otro horario. Y cuando la gente desaparece, aparece un tipo con guitarra y armónica cantando canciones de Bob Dylan.
Y acabamos con él, en el parking. Unos cuantos tipos y una botella de Rum Captain Morgan. Lingotazo duro. Y creo…. o eso me cuenta, que acabo tocando la harmónica, suplicando, toca Hurricane. Que esto no me pasa en Madrid. Bueno lo de estar borracho…bastante a menudo. Y a la 00:30 toco cama. Aquí es otro horario. Aquí es igual que antes. Aquí es distinto a todo.

Ya tengo tienda, ya tengo casa. Second hand. Y me instalo. Y tengo a Eva de arriba a abajo con el coche. Mas maja que las pesetas. Conozco a Geremy. Pasado surfero. Presente ¿?¿?¿?¿?.... aquí le tenéis en la foto. Y nos vamos a la playa. Y me descojono con el Fede. Y me adentro con su tabla. Y no me levanto. Y me caigo. Y me caigo. Y me vuelvo a caer. Pero…pero…la ola viene, y remo, y remo y no paro de remar. Hasta que me elevo. Junto las rodillas. 3 segundos de gloria sobre el pacifico sur. Y me tuesto en la playa. Y me chupo el brazo para sentir la sal. Para sentir que esto es verdad.

Y concierto en el Beach hotel. Reagge. Y smile…smile…y como nos movemos amigos. Se me mete en el cuerpo brotheeeeerrrrr…o es brodarrrrrrrr… que aquí hablan así. Y el domingo barbacoa. Y me como pollo. Verdura. Salchichas. Y me río con el Fede. Para por dios, que me duele la tripa, la cabeza y la mandíbula. Y me voy a dormir. Y mis vecinos franceses que no para de follar. Bueno el tío es de los rápidos. La tía de las gritonas. Y me duermo.

Y la Eva que se china. Que el novato se levanta en la tablita. Broken Head. Playaaaaaa largaaaaaaaaaa . Vamos al faro. Y aquí el tiempo se detiene…………y no tengo p-a-l-a-b-r-a-s………………………puta ostia de vistas.

Y me acuerdo de mi gente, de mis chicos, de mi hermana… me acuerdo de vosotros, coño que aquí se os echa de menos.

¿Y que pasa con el ingles?. Claro que a eso veníamos. Y hablo con la irlandesa en el backpacker. I need to buy a table. Y me mira. What?. I need to buy a table. What?. Can you repeat?....TABLE…TABLE SURF…ahhhhh…BBBBOOOAAAARRRRDDDD. BOARD….ehhh si, soy un cretino. Crazy man. Para qué cojones querría este tipo una mesa, se preguntaría ella.

Ni les entiendo. Ni me entienden. Pero el lunes empiezo las clases. Como el primer día de cole. Pero eso….eso, ya es otra historia.

sábado, 10 de octubre de 2009

Kuala Lumpur


Por delante me queda un viaje largo de camino a Kuala Lumpur. Primera parada de cuatro días antes de llegar a Australia. Voy de Madrid a El Cairo, donde tengo que cambiar de avión. Espero seis horas para embarcar. Me veo una pelicula en mi ordenador, leo, y espero. A las tres de la mañana monto en el avión que me llevara a Malasia. Un gran boeing con tres filas de asientos. Me acomodo en la fila de en medio. Dos asientos me separan de un rastudo. Despegamos y duermo. Me levanto por las turbulencias. El rastudo duerme placidamente a mis pies. Me vuelvo a dormir, me levanto cuando tocamos suelo indio, se me olvido deciros que tenia otra parada en Mumbai, 40 minutos es mi breve estancia en suelo indio. Y de nuevo en el aire. Leo, duermo, respiro…

Kuala Lumpur. Megalópolis asiática. Rascacielos. Contaminación insoportable. Calor insoportable. Cretinos ricos. Cretinos pobres (estos por desgracia son los que peor parte sacan). Nada que desconozca de donde vengo. Mucho chino, mucho indio y los que quedan son malayos, que son mitadchinos-mitadindios.

Mi hostal es acogedor. En pleno chinatow. Creo que debería hacerla marca registrada, uno ha visto un chinatow en alguna ciudad del mundo y los ha visto todos. Estos mamoncetes algún día controlaran el mundo y todo el planeta será un jodido chinatown. El encargado del hostal me llama Fernando Torres, le contesto con la típica gracieta de turista que no sabe ingles, no,no,no… my team is the Real Madrid

Sin duda es el barrio más atractivo, gente, ruido, humo, mierda, mucho que ingerir por los cinco sentidos. Almuerzo rompiendo las reglas de oro en estos casos, en un puesto callejero, con cerveza y…hielo, mucho hielo. Hoy mi culo aun sigue vivo.

Visito las torres Petronas. Y ando… (Mientras escribo esto esta llegando a mi hostal como 20 niñatos muy monos todos, de algún país de rubios y con ganas de marcha, los veinte se meten en una habitación para rememorar “el camarote de mis queridos hermanos”, espero que no caguen, ni meen todos aquí, que ya somos unos cuantos, aunque toda la bacanal de perfumes que llevan adherido siempre se agradece). Las Petronas inmensa, y ando, y ando, y ando… me siento como el ángel de “el cielo sobre Berlín” viendo pasar a todos de un lado para otro, arriba-abajo-go,go,go. Un ángel tranquilo en su purgatorio antes de llegar al cielo (será Byron Bay donde me espera el señor de barba blanca para leerme mis pecados).

Ya en el hostal todos los sobrinos, hijos, familia y demás del encargado me llama Fernando Torres, ya me ahorro la gracieta madridista. Bueno ya soy Fernando Torres para todos. Una inglesa viene a hablar conmigo. No la entiendo. Intento tener una conversación a través de mi página web-traductor, pero es imposible. Se aburre. Se va. Unos cuantos se juntan en la cocina. Intento seguir su conversación en ingles. Me aburro. Me voy. Bueno Ampuero lo intentamos, lo intentamos.

El jet lag me mata, no logro dormir y me levanto los dos días a las 14:00 hora local, desayuno en un Kentucky al que logro llegar antes de que caiga el diluvio. Tragando piel de pollo miro el agua caer a raudales sobre los farolillos chinos. Tengo buenas sensaciones. No pienso en el futuro, no me importa el pasado, ahora solo es el momento.

Otra noche en vela y los niñatos me dan la tabarra. No suena la alarma y despierto al mediodia. El calor húmedo me quita el hambre, así que tomo algo de fruta para comer.
Vuelvo a las Petronas, donde hay un parque tranquilo donde pasar la tarde y estudiar algo. Ya de noche decido andar hasta la zona cercana a las torres donde se encuentran algunos garitos de estilo playero para que alguien como yo se tome una cerveza. Apuesto por “the beach”, con sus mesitas de madera, palmeras de papel, y un tiburón enano metido en una pecera. La fauna del local consta de extranjeros y asiáticas de faldas cortas, escotes y demasiado maquillaje. A los tres minutos ya entiendo de que va esto. A los 5 minutos una asiática se acerca a mi mesa mientras yo ojeo en la tele algún partido de la liga alemana. Me dice que estoy muy serio, que sonría. Su ingles es pésimo, el mío peor. Creo que tenemos que aprender el idioma para ganarnos la vida. Es china, de Shangai. Le gusta mi nariz. Me desenvuelvo fatal en estas situaciones, yo solo venia a tomarme una cerveza y ver algo de fútbol. Bebo frenéticamente de mi cerveza. Kaiser Chiefs atronan por los altavoces. A mí alrededor extranjeros calvos y canosos toman cerveza con su asiática de turno. Me sorprende que en un país musulmán donde te avisan al entrar que la posesión de drogas esta penado con la muerte, la prostitución sea algo tan natural en un local de la zona financiera. Que iluso soy, seguramente existan putas hasta en el cielo. Y cristo ni estará a la derecha de dios, seguro que una asiática de pechos grandes le mete mano por debajo de la tunica mientras el nos controla a todos.

Nuestra conversación es absurda y banal. No me siento cómodo. Me enseña palabras en chino. Todas beben zumos. Todos bebemos cerveza. A mi lado un barrigón se frota sobre su compañera asiatica y le llena el poco zumo que le queda de cerveza. Le tocara sufrir a ese desgraciado para ver desde algún hotel-rascacielo la ciudad con luces. Supongo que desde allí arriba la mierda se vera muy lejos. Pero la mierda sigue ahí.

Mientras la china me intenta sacar palabras, otras dos chicas se acercan a mí para decirme algo. No las entiendo. Una de ellas me hace obscenidades con un chupa-chup. Me bebo de un trago lo que me queda de cerveza, me despido y salgo cagando leches de allí. Lo que me faltaba ahora… putas, no te jode. Me miran pensando que soy marica. Dejo a la plebe de turistas babeantes con sus ojitos rasgados.
Pongo camino chinatown. Un buen pollo con limón me espera. De camino, dos chinos se aporrean la cara, uno robo no se que al otro. El mas grande hunde sus puños en la cara del otro, la sangre empieza a chorrear. Le estampa contra una moto que se va al suelo. No para de darle patadas, la mujer del peor parado grita asustada. Nunca se acostumbra uno a ver peleas. Dos indios separan y el grandullón se aleja por la calle gritando. El peor parado se agarra la cara. La sangre no para de salir a través de sus manos. Su mujer llora. Sigo mi camino. En menos de 20 minutos paso de ver caricias a puñetazos. Del amor por dinero al odio por dinero. Amor-odio. La ley de la gran ciudad. Mañana a Byron. Necesito ver el mar.

viernes, 9 de octubre de 2009

¿por qué Australia?

Todo empezó hace tiempo, siempre quise largarme una temporada fuera, y nunca encontré el momento o los huevos para hacerlo. Necesitaba salir de Madrid, ahora más que nunca, y la mejor excusa es la necesidad de aprender de una jodida vez ingles. Bueno esa excusa es para los que ven como algo degenerado tirarte un año rascándote las pelotas sin trabajar, yo simplemente me quería pirar, y bueno… aprovechemos y aprendamos ingles. La crisis me agarro el cachete, y dentro del bolsillo me lleve una buena indemnización, así que adelanté ese viaje que ya tenia en mente, con dinero siempre es mas fácil ir a cualquier lugar.

¿Por qué Australia?. Fácil. Es lo que mas lejos esta, hablan ingles y hace buen tiempo todo el año, nada de ingleses con paraguas, nada de americanos con pistolas. A parte, una amiga mía me abonaba el terreno. Antes que yo, ella estaría allí, y siempre es más fácil hacerse a algo conocido, aunque sea a través de sus ojos. Por desgracia no coincidiremos en Byron Bay. Otro año de relaciones mailelisticas.

Byron, que será donde pase estos meses, no lo conozco así que me ahorro hablar por hablar, ya tendré tiempo de contar sus virtudes y defectos, pero Lara (mi amiga) me hablo maravillas. Para alguien que se larga de un otoño llegar en primavera a otro sitio es todo un lujo. No tengo casa, no tengo escuela, no tengo amigos, no tengo trabajo, no tengo ni puta idea de ingles, pero tengo la sensación de que será una experiencia inolvidable.

con 30 años me gusta vivir esto a esta edad, no soy mayor, pero tampoco soy joven, empiezo a valorar el tiempo y esto te hace valorar las cosas, así que señores les invito a que lo vivan conmigo en este, mi diario de viaje…


P.D. para aquello que pregunten por el titulo del blog… algunos me llaman PERRO, es una historia larga que sucedió en mi verano londinense, amigos graciosos que se quedan con las tonterías. Comentarios al viento de algún tipo que me llama PERRO por tenerle fuera de su habitación mientras uno ofrece amor a su amada, en fin que PERRO me llamaron y PERRO me quede.