
“Vagabundos del Dharma, gente que anda de un lado para otro cargada con mochilas negándose a seguir la demanda general de la producción de que consuman y por tanto, de que trabajan para tener el privilegio de consumir toda esa mierda que en realidad no necesitan , como refrigeradores, aparatos de televisión, coches, coches nuevos y llamativos, brillantina para el pelo de una determinada marca y desodorantes y porquería en general que siempre termina en el cubo de la basura una semana después; todos ellos presos en un sistema de trabajo, producción, consumo, trabajo, producción, consumo…tengo la visión de una gran revolución de mochilas, de miles y hasta millones de jóvenes con mochilas y subiendo a las montañas a rezar, haciendo que los niños rían y que se alegren los ancianos, haciendo que las chicas sean felices y también las señoras mayores, todos ellos lunáticos Zen que andan escribiendo poemas que surgen de sus cabezas sin motivo, y siendo amables y realizando actos extraños que proporcionan visiones de libertad eterna a todo el mundo y a todas las criaturas vivas”.
Jack Kerouac. Los vagabundos del Dharma.
Jack Kerouac. Los vagabundos del Dharma.
En una época en que las revoluciones son cosas del pasado, creemos en “la nada” y el amor lo vendimos a coños y pollas, al intercambio de fluidos con extraños, no me pidáis que os traiga esperanza, eso se lo dejo a los maestros.
El vagabundo encontró un sitio y la palabra ha perdido su fuerza. Combatir contra el sistema, apología de la libertad sin saber siquiera tácticas de acoso y derribo. Lucharé para que la mochila no caiga de mis hombros repleta de buenas intenciones, pero no me pidáis que los niños sonrían porque los padres deben sonreír primero.
Miro sobre una pared blanca mi siguiente destino, pero no solo, que cien y mil no son uno, aunque solo me basta contigo. Al vagabundo ya solo le queda un cartón de vino rancio, que tarde o temprano también acabara en el cubo de la basura. Acompáñame si quieres, que la palabra escrita no son billetes agotados, pero por ahora el perro vuelve a la perrera y los canguros a saltar por las praderas, se acabo el diario así que no me pidáis ya que os cuente cuentos, ni poemas, ni pesadillas, ni listas de la compra en los mercados de la carne, tierras asiáticas, antípodas de papel charol y viajes de tinta china.
Ahora una paz se instaló y durará porque vencí al tiempo fuera de mi espacio, y el espacio que ahora habito me gusta por ella me gusta. Sí, libertad eterna a todo el mundo y a todas las criaturas vivas, pero no me pidáis que presione las teclas, el viaje ha sido largo y ahora me toca descansar, ahora me toca dormir a su lado.
Volveré… como los héroes del cómic y los villanos en la vida real, como el odio y el amor que escribí en mis zapatillas, que ahora son atrezzo de la ciudad que tanto amo y odio.
Volveré…pero eso…eso ya es otra historia .
Gracias a todos.
Volveré… como los héroes del cómic y los villanos en la vida real, como el odio y el amor que escribí en mis zapatillas, que ahora son atrezzo de la ciudad que tanto amo y odio.
Volveré…pero eso…eso ya es otra historia .
Gracias a todos.
