jueves, 22 de abril de 2010

No más


No te veo, no te oigo, no te siento.

No más tú, ahora solo yo.

No más Malasia, ni Tailandia, ni Camboya.

No más tallarines, ni arroz, ni pizza, ni espaguetis.

No más papel del culo rosa, en baños que son bañeras y duchas que son baños.

No más camas duras, ni blandas, ni ventiladores que soplaban los sueños.

No más pistolas de agua, ni cubos de colores, empapados pero nunca de lágrimas.

No más aviones, ni barcos, ni autobuses, ni tuk-tuk, ni motocicletas.

No más furgonetas psicodélicas que nos llevaron camino a la libertad que tatuamos en nuestra muñeca.

No más Jack Jonhson, ni José Gonzalez, ni camisetas de Bowie y Joy Division.

No más detectives de Auster, que nunca saben lo que buscan por qué nunca son lo que parecen.

No más vagabundos del Dharma, durmiendo acurrucados mientras Jack nos cuenta uno de sus cuentos.

No más batidos de plátano, ni sandía, ni limón, ni apuestas de cucarachas y gusanos fritos.

No más pies negros de andar por el país de las últimas cosas.

No mas monedas raras que nunca lograste descifrar, ni cruzar fronteras que llevan a ruinas y pobreza.

No más helados del Seven Eleven que siempre se me caian al suelo en el mejor momento.

No más playas paradisiacas, ni tiburones que te daban miedo, ni tortugas que nunca vi.

No mas robos de mochila, ni pantalones estilo talibán.

No más budas de piedra y oro, ni túnicas color azafrán.

No más corridas tuyas , ni mias, ni sudores frios cuando nos pusimos malos.

No más soles naranjas, ni estrellas que no se veian, ni estrellarnos contra un camino de tierra.

No más camisas rojas que luchan por lo de siempre, y los de siempre les tiran balas a la cabeza.

No más cervezas con hielo, ni tabaco sabor vainilla, ni "white russian" con pajita.

No más ranas de madera, ni pájaros que imitar cuando estábamos borrachos.

No más besos de buenos días, ni buenas noches al oido.

No más ice coffee con azucar para toda la eternidad.

No más pagodas que nunca acaban, ni chinos que se nos quieren colar.

Mil pañuelos camboyanos y nada con lo que limpiarme, secarme. El vacío.

No más tú, tú ya no estás.

6 comentarios:

  1. No mas que decir amor. Siempre recordaremos todos estos momentos. Me ha sorprendido y de nuevo encantado poder ser parte de uno de tus textos de este blog. Muchas gracias una vez mas. Sabes que soy tu fan numero uno. Te quiero.

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  2. Poeta! Esto lo escribe Mila, como deducirás y no yo... Tupablo. Yo te diría otras cosas, bien sabes.

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  3. Ays... qué cosas más bonitas... y qué profundo y metafórico eso de "no más corridas...". Si es que cuando te pones... pues eso, te pones. Abrazos!!

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  4. za me imagino zo que mila no tendria un nombre tan cojonudo.

    gracias gus, tu si que eres el fan n1

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  5. Y despues de llorar, sonreir!!!!!!!

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