Pero el mundo se tapó los ojos despues de que EE.UU. perdiera, dos semanas después, la guerra de Vietnam. Ya nadie miraba hacia Indochina, y nada se perdia allí ya. Con la llegada de los jemeres rojos y su lider Pol Pot al poder, se implanta el "año zero" y se intenta transformar el país en una gran cooperativa agraria. El sueño se transforma en pesadilla y en los siguientes cinco años, dos millones de camboyanos mueren a causa de las politicas extremas del jemer rojo. La vasta mayoría de la población con estudios fue ejecutada. Hablar una lengua extranjera o vestir de manera occidental, podía ser una excusa para ser asesinado o torturado, por considerarse un parásito de occidente. La gente fue expulsada de las ciudades y recolocadas en el campo. Escritores, doctores, abogados e intelectuales fueron aniquilados. Personas que trabajaban para el anterior gobierno eran asesinadas con sus mujeres e hijos. Después de cinco años de terror, y con el final de los jemeres rojos con la invasión de Camboya por Vietnam, los que sobrevivieron al apocalipsis habían perdido al menos a alguien de su familia. La pesadilla se instaló en la mente del país, y muchos tardaron en despertar.
A veces correr es la única alternativa en un mal sueño, y a veces también es peligroso correr. Vamos sobre la moto, como si huyéramos de no se qué. La carretera es de tierra y pierdo el control. Dando tumbos nos vamos al suelo, rodando por la grava. El miedo puede al dolor, y me levanto corriendo hacia neni. Rie o llora?, solo la puedo ver la boca tras el casco. Se lo quito, y rie por no llorar. Las heridas son leves, rasguños en las extremidades. Diez campesinos nos rodean, me ofrecen balsámico de tigre, que me moje las heridas en gasolina. Pero yo solo quiero irme, llegar al hotel y lavarme las heridas. Enderezo la moto y llenos de polvo nos vamos con el susto pilotando.
Ahora que escribo esto, cuando ya solo quedan las costras, me doy cuenta de cual es la mejor cualidad del hombre. El olvido. Al sufrimiento. Al dolor. Ya me olvidé de las heridas, como los camboyano olvidaron las muertes y el terror para poder seguir viviendo sin llorar. Olvidaron lo que no entendieron como yo olvido lo que os quería contar.......a si....ya sé cual es la peor cualidad del hombre. El olvido. Al sufrimiento. Al dolor. Por eso una y otra vez volvemos a matarnos los unos a los otros. Reproducir en vida las pesadillas.
He visto a la nenis y está como una moto, quizás sea por la hostia que os metisteis en tierras lejanas... abrazos!!
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